La desconexión nos conecta más

Es indudable que hoy en día gracias a los teléfonos inteligentes, tablets, y demás dispositivos podemos conectarnos con cualquier persona en cualquier lugar del mundo. Asimismo, las redes sociales nos permiten tener contacto con gente a la que hace años no veíamos y poder chismearle la vida a todo el mundo y enterarnos de los asuntos de los demás.

Pero ¿qué pasa con las pesonas que están a nuestro alrededor? ¿Les prestamos suficiente atención? ¿Qué pasa con nuestra vida real que no tiene nada que ver con la glamorosa vida que nos creamos en las redes sociales?.

Hoy por hoy estamos tan pegados a nuestros celulares y a los chismes de whatsapp que olvidamos que de repente estamos en una reunión con amigos, preferimos ver la pantallita y atender de inmediato la notificación del chat, pasando por personas maleducadas, que prestar atención a los frente a nosotros se está desarrollando.

Perdemos tanto tiempo tomando fotos y grabando vídeos de esos acontecimientos que son importantes para nosotros que al final nos perdemos la diversión o lo bonito del momento.

Tanta tecnología nos está haciendo mal. No es posible que ya no tengamos que decirnos nada o simplemente mirar a nuestro alrededor a ver que sucede, solo por estar pendientes de lo que pasa en el mundo virtual.

Acumulamos miles de amigos en las redes sociales, pero la verdad es que solo son contados aquéllos que vemos en un café o una salida, aquéllos que vendrán darnos un abrazo cuando estemos tristes. Ahora todo se resuelve, con besos y abrazos virtuales.

Puede que socialicemos mucho en las redes, pero nos hemos convertido en seres solitarios absortos en sus pantallas incapaces de comunicarse con sus semejantes de carne y hueso.

Es hora de desconectar para conectar con aquello que de verdad importa y las personas reales que son las únicas que nos pueden brindar calor verdadero.

Este video explica todo lo que hoy te contamos. Cuando lo veas te sorprenderás de a dónde hemos llegado. La buena noticia es que todavía hay chance de cambiar y empezar a conectar nuevamente con nuestro entorno real.

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