Hoy es un buen día para sonreír

La frase “Una sonrisa es más barata que la electricidad y da más luz” es súper cierta. No hay nada mejor que ver a alguien sonreír, porque en estos tiempos que corren no es lo más común. De hecho, perdemos la capacidad de sonreír a medida que crecemos, pero es necesario rescatarla. No solo por nosotros mismos, sino por los demás.

La sonrisa es contagiosa, así que si empezamos nosotros por iluminar nuestra cara con una sonrisa sincera, los demás a nuestro alrededor nos imitarán.

Por si fuera poco, la sonrisa tiene múltiples beneficios a nivel orgánico, y eso redunda en nuestro bienestar no solo emocional, sino físico.

Al sonreír genuinamente (nada de sonrisas falsas acartonadas) nuestro cuerpo libera endorfinas las responsables de hacernos sentir bien y relajados. Y las endorfinas contrarrestan los efectos del cortisol, la hormona del estrés, así que mientras más endorfinas naveguen en nuestra sangre menos cortisol se liberará, y por ende menos estrés sentiremos.

Además, las endorfinas actúan como un analgésico natural del cuerpo, así que si sientes dolor crónico sonreír y reír es un eficaz tratamiento para reducir el dolor.

Y aunque no lo creas, reír es un excelente ejercicio. Con la risa, los músculos se relajan, ponemos en movimiento los músculos faciales y ayudamos a expandir los pulmones, con lo que reponemos el oxígeno en nuestras células.

Ya viste que son demasiados los beneficios de la risa y la sonrisa, entonces ¿cómo podemos reír y sonreír más y rescatar esta costumbre en nuestra vida a pesar de los malos tiempos? Ya te decimos:

  1. Cómete un Flaquito: Nada más ver la envoltura, abrirlo y sentir su cronchi cronchi, saborear el chocolate y la cremita de avellanas ya nos arranca una sonrisa de inmediato.
  2. Ver películas o series de televisión divertidas: comedias tontas que te hagan reír fácilmente.
  3. Pasa más tiempo con amigos y familiares que te hagan sentir bien: Con gente así es fácil que rías y sonrías con regularidad.
  4. Encuentra motivos para sonreír: Si los buscas los encuentras. Lo bueno de esto es que aunque al principio parezca una tarea, al encontrarlos estarás sintonizando con esos motivos o cosas edificantes y te será más fácil verlas espontáneamente en cualquier lugar o situación.

Rescatemos las sonrisas, no solo nos sentiremos bien, sino que haremos de nuestro entorno un lugar más agradable para vivir.

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