El exceso de tecnología nos está desconectando  

 

Es increíble la conexión que hemos logrado en los últimos años a través de los smartphones, tablets y demás dispositivos móviles, de hecho seguramente estés leyendo este artículo directo desde tu teléfono o tableta.

 

Pero, no podemos dejar de mencionar que el uso excesivo de todos estos gadgets nos está alejando cada vez más de las personas que se encuentran a nuestro alrededor. Resulta un vicio estar pegados todo el día a nuestro celular pendientes de los chats y las redes sociales. Es posible, aunque suene exagerado, que sepamos más de la vida de nuestro amigo de primaria que vive en Australia que de los amigos que aun viven en nuestra ciudad.

 

Esto es sumamente negativo para nuestras relaciones porque nos hemos olvidado de quienes están en nuestro entorno, de esas personas que están cerca de nosotros. Hemos olvidado el poder que tiene la conversación cara a cara y pasar momentos agradables con los que queremos, haciendo actividades que no tengan nada que ver con nuestros teléfonos.

 

Así las cosas, ya se han realizado innumerables estudios sobre los efectos negativos de los dispositivos móviles y el televisor para nuestras relaciones, incluyendo las de pareja, porque hemos llevado nuestros smartphones o tabletas a lugares que antes se consideraban sagrados como lo es el dormitorio, perdiendo oportunidades intensas de conectar a un nivel íntimo con la persona que duerme a nuestro lado.

 

Asimismo, el uso desmedido de estos aparatos nos está produciendo lo que se ha denominado el “tecnoestrés”: esa necesidad constante de estar conectados a un dispositivo móvil y la sensación de angustia que nos produce cuando se nos acaba la pila o lo dejamos olvidado en casa.

 

El tecnoestrés lo transmitimos a todo lo que hacemos y en consecuencia, nos volvemos personas irritables y nerviosas, contagiando en un efecto dominó a todas las personas que diariamente interactúan con nosotros, especialmente la pareja, los hijos y los amigos.

 

No es un escenario muy agradable la verdad. Por eso, una actitud positiva y empática con nuestros seres queridos implica desconectar de nuestros aparatos y tomar consciencia de lo que ocurre alrededor.

 

Te invitamos a que te desconectes, nada ocurrirá en el mundo si no revisas el timeline de Twitter por unas horas o unos días. Pero si será un cambio súper positivo para ti y tus relaciones si te dedicas a prestar atención genuina a lo que tu pareja, hijos o amigos tienen que compartir contigo.
Invierte más en experiencias que en cosas. Y cuando hablamos de experiencias nos referimos a momentos, lugares, sonrisas, paseos en un parque, saborear un rico Passion Noir, compartir con tus amigos una lata de Flaquito, ver la sonrisa de tus hijos mientras juegan y dejar el celular en casa, solo concentrarte en lo que de verdad importa que son tus relaciones de carne y hueso, aquellas personas que ves día a día y con las que has construido una relación. Solo así se #ViveStMoritz

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