Dos preguntas esenciales: ¿Por qué lo hago? Y ¿Para qué me sirve? 

Estas dos preguntas te ayudarán a priorizar tus actividades y a eliminar esas cosas que te agobian y estresan y que muchas veces haces porque sí, porque los demás te lo impusieron o simplemente por no quedar mal con alguien.

Cuando contestes a estas preguntas y analices tus respuestas encontrarás que muchas actividades que sueles hacer no te motivan ni te aportan nada y que es hora de dejarlas para poder enfocarte en lograr lo que quieres e inclusive ser más productivo.

De nada vale aplicar mil técnicas de productividad si estás lleno de actividades que haces por compromiso. Es hora de que empieces a hacer lo que es prioritario para ti y tu proyecto de vida.

No significa que seas egoísta y dejes de ayudar los demás, solo que realices actividades que te motiven y te estimulen. Cuando estás bien contigo mismo eres capaz de ayudar al prójimo y ser feliz con tu entorno.

Entonces, cómo saber cuáles son esas actividades importantes y sobre todo, cómo priorizar actividades si disponemos tan solo de 24 horas al día. Muy sencillo, respondiendo a estas dos preguntas:

 

¿Por qué hago lo que hago? Esta pregunta te sirve para descubrir tus motivaciones más inmediatas. Muchas cosas que haces tienen un motivo válido para ti, pero otras las haces por pura inercia sin ningún sentido específico y la mayoría de estas actividades vienen dadas por factores externos ajenos lo que tú quieres. Ahora bien, también debes preguntarte si empiezas desde cero ¿harías lo mismo que haces ahora?. Con estas preguntas claves podrás ir eliminando aquellas actividades que te quitan tiempo y no te aportan nada.

 

¿Para qué sirve lo que hago? Simplemente pregúntate si esas actividades que tanto te estresan te sirven para algo, es decir, si con ellas vas a cumplir un objetivo trazado o te acercan a la meta que quieres alcanzar. Si la respuesta es negativa, lo mejor es que dejes de hacerlas porque no tienen ninguna utilidad en este momento de tu vida. Se trata de revisar si eso que en algún momento te llamó la atención ya no te interesa.

Estas dos preguntas son claves para reflexionar sobre con qué cosas llenamos nuestro tiempo y dedicamos nuestra energía. Son súper útiles en esos momentos en los cuales sentimos que no avanzamos y que estamos llenos de cosas que no nos permiten detenernos y reflexionar sobre nuestras prioridades.

 

Y tú ¿haces lo que quieres?

¿Te gustó? Compártelo con tus amigos