Dale un descanso a tu mente

Sabemos la importancia de tener un cuerpo y una mente descansados para lograr todo lo que nos propongamos, pero la verdad es que aunque descansemos físicamente nuestra cabecita sigue inmersa en miles de pensamientos, funcionando a 1000 por hora, la mayoría de las veces pensamientos negativos sobre nosotros mismos o la situación que vivimos.

Por eso, es importantísimo que le demos un descanso a nuestra mente. Con una mente cansada no podemos valorar objetivamente lo que pasa a nuestro alrededor, y además de restarnos productividad nos hace más susceptibles a sobrereaccionar o reaccionar de forma inadecuada a los acontecimientos que nos suceden.

Asimismo, el cansancio mental produce dispersión, falta de concentración y poca claridad y no nos deja percibir lo bueno que hay a nuestro alrededor y mucho menos encontrar esa idea genial que tanto necesitamos para resolver algún problema.

Cuando tenemos la mente descansada y despejada, nos encontramos en un estado de motivación e inspiración que nos permite ser creativos y positivos y sobre todo abiertos a ver lo extraordinario en la situación más corriente.

Muchas veces lo que nos produce cansancio mental son la serie de pensamientos negativos que tenemos. ¿Sabías que un ser humano puede generar unos 50.000 pensamientos al día, muchos de los cuales son repetitivos, mecánicos, innecesarios y debilitantes?.

Estos pensamientos nos debilitan y nos agotan aunque físicamente estemos en condiciones perfectas.

Por esta razón, es necesario que nosotros mismos con fuerza de voluntad y mucho trabajo activemos mecanismos para eliminar esta serie de pensamientos negativos de nuestra mente, y así poder tener el descanso que necesitamos para pensar con claridad. Compartimos contigo algunos tips para ayudarte en este proceso:

  1. Detectar de dónde vienen estos pensamientos negativos: es importante preguntarnos ¿qué motiva este pensamiento?
  2. Cuidar el tiempo verbal que utilizamos: Evitar pensamientos del tipo “Si yo hubiera hecho”, “Cuando logre tal cosa estaré mejor”. Estos tiempos verbales que nos llevan al pasado o al futuro nos agotan porque muchas veces son situaciones que no podemos cambiar o que no dependen de nosotros. Debemos transformar este tipo de pensamientos en otros más positivos en los cuales nosotros tomemos acción.
  3. Observar tus pensamientos: Si te viene un pensamiento negativo a la cabeza, intenta buscar uno positivo o que te beneficie a tí.
  4. Acepta la realidad tal cual es: No significa que te conformes, pero usa tu creatividad para darle la vuelta y no te detengas a pensar en por qué te sucede. Toma acciones ya.
  5. Cambiar la perspectiva: No te encierres en un solo pensamiento, hay muchas opciones más por explorar y perspectivas diferentes, prueba encontrarlas y utilizarlas para resolver tus problemas.
  6. Sé el dueño de tus pensamientos: Observa tus pensamientos como si se tratara de una película en la que tú eres el director y ten en cuenta que tú mismo puedes cambiar el curso de tus pensamientos.

Y por último recuerda que para un descanso mental efectivo, estos ejercicios que te propusimos deben estar acompañados de una actividad placentera como saborear lentamente un delicioso Passion Noir o un Flaquito.

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